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Que fascinante que es el cuerpo humano, no deja de sorprenderme y para argumentar mi fascinación hablaremos de hipoacusia. Primero hagamos un resumen de los principales rasgos que la caracterizan.

La hipoacusia es la incapacidad total o parcial para escuchar sonidos en uno o ambos oídos. La gravedad de la hipoacusia dependerá de tres factores principalmente: la intensidad de la pérdida auditiva, la localización de la lesión, y el momento de aparición de la misma.

Según el momento en el que se produzca la pérdida de audición, la hipoacusia puede ser:

  • Prelocutiva (si aparece antes de aprender a hablar)
  • Postlocutiva (después de aprender a hablar)
  • Perilocutiva (cuando se está aprendiendo a hablar)

Atendiendo al lugar donde se encuentra la lesión podemos clasificarla en:

  • Hipoacusia conductiva o de transmisión: la lesión se ubica en uno o varios de los elementos conductores de los sonidos hacia el oído interno, ya sea a nivel del oído externo o del medio.
  • Hipoacusia perceptiva o neurosensorial: Se afecta el oído interno o el nervio auditivo que transmiten el sonido al cerebro.
  • Hipoacusia mixta: combinación de las dos anteriores.

De acuerdo a la intensidad de la pérdida auditiva, las hipoacusias se podrán clasificar en:

  • Leve: pérdida de 20-40dB. Dificultad para escuchar conversaciones lejanas o en entornos ruidosos.
  • Media: 40-70dB. Dificultad para participar en conversaciones.
  • Severa: 70-90dB. Solo se perciben ruidos fuertes. La voz debe ser fuerte y cerca del oído
  • Profunda: Superior a 90dB. Solo perciben algún sonido ambiental muy intenso.

Hasta aquí la parte teórica, ahora vamos a explicar la hipoacusia con el día a día de una persona que convive con ella.

Bea, podría describirla de muchas maneras, decir lo gran persona y amiga que es, todo lo que nos aporta a las personas que tratamos con ella, pero hoy es momento de describir una de sus particularidades y es que tiene hipoacusia. Para ser más exactos diremos que tiene hipoacusia bilateral profunda congénita y neurosensorial, ya que tiene afectación del nervio auditivo. Bea tiene una pérdida del 100%en el oído izquierdo y un 95% en el derecho. Lleva dos audífonos, aunque el izquierdo es, y cito literalmente de Bea, una sensación sensorial más que acústica. Las vibraciones que siente en el izquierdo refuerzan al oído derecho.

Bea ha tenido que lidiar durante toda su vida con los obstáculos propios de un mundo no adaptado para todos, en el que la accesibilidad deja mucho que desear, junto con la ignorancia atrevida de muchas personas temerosas de lo desconocido, que al ver a alguien mínimamente diferente aumentan las barreras de la cotidianidad, que personas como Bea deberán saltar con su afán de superación. Como compañera de universidad de Bea, he vivido situaciones lamentables como ver terror en los ojos de un profesor si ella tenía alguna duda, o situaciones en las que alguna compañera se preguntaba  cómo sería Bea saliendo de cervezas, y la verdad es que  la única respuesta que se me ocurre a eso es decir que es capaz de tumbar a cualquiera, pero no creo que ese súper poder sea consecuencia de la hipoacusia. También he visto situaciones sumamente cómicas como por ejemplo pedir a una profesora que pusiera los subtítulos en una película sobre el origen de la humanidad y contestar que, “está en castellano”….. si querida mía, está en castellano, pero los protagonistas son monos y aunque la lectura labial de Bea es espectacular tengo mis serias dudas de que los simios vocalicen muy bien.

En fin, podría ocupar una gran cantidad de páginas explicando todas las anécdotas de este tipo que he vivido junto a Bea, pero ese no es el tema principal. Hoy quisiera contaros el porqué de mi fascinación por el cuerpo humano.

Hace poco recibí la visita de Bea; es algo maravilloso compartir momentos con ella, pero uno de sus audífonos, el derecho, estaba estropeado, y en un momento dado se lo tuvo que quitar porque era muy molesto para ella estar con un pitido constante en el oído. Como comenté anteriormente, el oído derecho es con el único con el que Bea puede oír algo, con lo que sin él no oye nada, y es en este momento cuando empieza la magia. Bea me explicó que cuando no oye absolutamente nada es capaz de reproducir en su cerebro los sonidos, es decir, que oye sin oír. Por ejemplo, cuando brindamos ella siente el sonido del cristal chocando o cuando estoy hablando sabe perfectamente la entonación y las particularidades de la voz en cada momento de la conversación. ¿Cómo es posible?, pues ella lo explica así. Cuando tengo puestos los audífonos mi cerebro va memorizando todos los sonidos cotidianos o las voces de las personas con las que suelo relacionarme para que en el momento en el que no tenga el apoyo de los audífonos mi cerebro utilice esos recuerdos. ¿No os parece impresionante?, ella está tan acostumbrada a escucharme, sabe la manera en la que entono cada palabra, mi lenguaje corporal, que cuando no me oye resulta que si me está escuchando…… totalmente fascinada me dejó.

Bea es una amante de la música, todavía recuerdo el día que explicó en clase lo emocionante que había sido el momento que encontró unos auriculares adaptados para su audífono con los que poder escuchar música, pues bien, cuando se va a la cama y se quita los audífonos reproduce música en su cabeza  para dormir.

El cuerpo humano es tan maravilloso que le permite mediante las vibraciones y la vista reproducir sonidos en su cerebro como si realmente pudiera oírlos. Para esto también entra en juego la capacidad de interpretar el lenguaje corporal, que para muchas personas pasa desapercibido.

lenguaje corporal

Ella es muy observadora y es capaz de entender muchas situaciones sin necesidad de decir nada, una mirada en un determinado momento y ya no hace falta que le expliques más. Claro está que este método de interpretar el lenguaje corporal no siempre funcionará ya que hay múltiples factores ambientales que pueden influir en él, pero si ella te conoce bien puede servir de gran apoyo en una conversación……o cuando quieres que solo ella se entere de algo dentro de un grupo jeje.

Pero no voy a darle todo el mérito al cuerpo humano y mi fascinación por su funcionamiento; casi todo el reconocimiento  debe darse al arduo trabajo de su madre en su infancia, su capacidad de adaptación, su afán de superación y todas esas virtudes que tiene y que la convierten en un ser único e irrepetible. Simplemente Bea.

 

 

Sonidos para el recuerdo
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About Maria

Mi nombre es Maria, soy Terapeuta Ocupacional por la Universidad de La Coruña y en la actualidad estoy buscando trabajo. A pesar de que el panorama laboral que vivimos no me da la oportunidad para ejercer un trabajo remunerado, mantengo la ilusión e inquietud por todo lo referente a la Terapia Ocupacional, hecho que me ha empujado a escribir este blog.