Retrasado, mongólico, subnormal,anormal, maricón. Suena fuerte verdad? visto así escrito para empezar una entrada parece que si, pero no debería de sorprendernos porque estas palabras siguen siendo utilizadas por muchas personas para etiquetar a otras.

En un momento en el que se habla de lenguaje inclusivo, parece ser que la sociedad solo se refiere a aspectos de género, sin darse cuenta que no solo se trata de masculino y femenino, sino que hablamos de personas.

Tendemos a etiquetarnos unos a otros en muchas ocasiones de manera ofensiva. Tristemente se siguen escuchando palabras del tipo mongólico o retrasado para referirse a personas con alguna discapacidad intelectual, y no!!… retrasado es el que llega tarde a un sitio. Se nos llena la boca llamando locos a personas con problemas de salud mental, e incluso pensando que tendrían que encerrarlos a todos en psiquiátricos, sin pensar en lo que ese calificativo pueda suponer para su autoestima.

Lo mas curioso de todo este lenguaje es que viene de la ignorancia. Estoy segura que muchas de las veces que alguien se refiere con estos calificativos a otra persona lo hace sin ánimo de ofender, realmente es que creen que son términos bien utilizados. Sin irnos a palabras más despectivas, minusválido, que se emplea tanto, tiene una consideración peyorativa si se analiza etimológicamente.

Y como los llamo??…. pues lógicamente por su nombre, igual que te gusta que te llamen a ti. La verdad es que no me haría mucha gracia que se dirigieran a mi como “la hipertensa”. Prefiero ser María y si te interesa después de conocerme saber mi historial médico te diré que tengo hipertensión. Si te presento a mi amiga Bea te dire, esta es Bea, no Bea la sorda; si luego surge, tienes curiosidad en conocerla y ella así lo considera, te dire que tiene hipoacusia o en todo caso una discapacidad auditiva.

oido

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La ignorancia o el miedo a la diversidad ha hecho más daño a lo largo de tiempo de lo que pensamos.
Infinidad de personas etiquetadas de gordas de forma despectiva han terminado por convertirse en personas con trastornos de alimentación que van a cargar toda su vida; cuantas etiquetas hacen crecer el estigma social hacia la homosexualidad; incontables las veces que pasan estos comentarios desapercibidos por nuestros oídos.

niña alimentación

La solución, como para casi todo, comienza con la educación. Tu hijo va a reproducir lo que salga por tu boca. Si normalizas un lenguaje discriminatorio y ofensivo es lo que les quedará en el futuro y será lo habitual para ellos, etiquetar a cada uno por aquello que lo hace diferente. pero diferente a quién? diferente a ti. La “normalidad” es muy relativa.

Aprendamos a respetarnos y a pensar antes de hablar, no dejemos que el lenguaje sea un arma sin control.

About Maria

Mi nombre es Maria, soy Terapeuta Ocupacional por la Universidad de La Coruña y en la actualidad estoy buscando trabajo. A pesar de que el panorama laboral que vivimos no me da la oportunidad para ejercer un trabajo remunerado, mantengo la ilusión e inquietud por todo lo referente a la Terapia Ocupacional, hecho que me ha empujado a escribir este blog.